La prueba de Partículas Magnéticas es una técnica que utiliza principalmente corriente eléctrica para crear un flujo magnético en una pieza y al aplicarse un polvo ferromagnético sobre la pieza produce la indicación donde exista distorsión en las líneas de flujo (fuga de campo). Basándose en la propiedad física de la permeabilidad.
Dependiendo del tipo de partículas a usar y el método de magnetización, dependerá la resolución de las indicaciones a identificar mediante esta técnica.
El éxito de la prueba depende de la selección del medio según sus características y del método utilizado para el desarrollo de la prueba.